Evitar los ingredientes artificiales y tóxicos que se encuentran en los productos de cosmética del mercado es uno de los motivos por los que cambiarte al champú sólido, ¡pero no el único!
Mimar nuestro cabello con ingredientes naturales es uno de los principales argumentos, hoy te contamos alguno más que te hará decir al champú sólido.

Zero waste. ¡Adiós al plástico!

¿Sabías que al año se fabrican unos 5 millones de envases de champú (alrededor de 142 toneladas de plástico)? Gracias al champú sólido se acabaron los envases, los envoltorios… Piensa además que al estar compuestos exclusivamente por ingredientes naturales son totalmente biodegradables.

Perfecto para llevar de viaje

Al ser totalmente sólidos, son perfectos para llevar de viaje. Pequeños, cómodos y seguros para tu próximo viaje en avión. ¿Un secreto? Además de evitar las pérdidas de líquidos dejan un riquísimo aroma en la maleta. ¡Qué más se puede pedir!

Dura mucho más

La mayoría de champús artificiales contienen un 80% de agua, a diferencia del champú líquido, los sólidos no cuentan con esa fase acuosa y todos los ingredientes están más concentrados.

¿La duración? Más o menos debes pensar que una sola pastilla equivale a unas 3 botellas de champú, podrás utilizarlos entre 80 y 100 lavados. ¡Imagínate el ahorro! Además, gracias a no contener esta fase acuosa, la caducidad puede ser hasta de un año.

Siempre, 100% natural

Siempre natural, significa evitar las sustancias químicas y artificiales que contienen los productos del mercado. Como perfumes sintéticos, colorantes, siliconas, parabenos, tensioactivos aniónicos (lauril y laureth sulfatos de sodio), agentes espumantes (PEG, Polietilenos, Polietilenglicoles)…

Otra de sus grandes ventajas es que los champús sólidos se elaboran con tensioactivos suaves de origen vegetal que limpian muy bien el cuero cabelludo.

¿Cómo se utiliza?

Si piensas en las pastillas de jabón de toda la vida, el champú sólido hace la misma función.

 Moja muy bien todo el pelo y desliza la pastilla por el cuero cabelludo en el sentido del cabello. También puedes hacer jabón primero en tus manos y pasarlo después al pelo.

 Masajea la zona como lo harías con un champú líquido.

Puedes hacerlo en dos etapas, ya que quizás en la primera aplicación no salga tanta espuma como en la segunda.

Finalmente aclara con abundante agua para que no quede ningún resto del producto y tengas una sensación de limpieza completa.

Un último consejo, déjalo siempre en un lugar seco o si quieres fuera de la ducha para que dure aún más.

¡No te pierdas algunas recetas de nuestro blog!

  • Champú sólido para cabello normal/graso: Este champú cuenta con todos los beneficios de la manteca de cupuaçu, el almidón de arroz y la proteína de trigo entre otros. (Haz clic para ver la receta)
  • Champú sólido anticaída con ortiga: En esta receta encontrarás otra de las cualidades importantes de los champús, el factor anticaída. Gracias a los principios activos, como la ortiga y el aceite esencial de romero notarás grandes resultados. (Receta aquí)
  • Champú sólido con manteca de karité: Te proponemos esta sencilla receta para iniciarte en los champús sólidos. En ella encontrarás ingredientes como el tensioactivo SCI, que limpia el cabello de forma muy suave, y el aloe vera y la manteca de karité para hidratarlo en profundidad. (Haz clic para verla)