La menopausia puede ser un período emocionalmente duro para una mujer. Sí, es cierto que hay mujeres que apenas la notan (¡afortunadas!), pero hay otras muchas que la sufren tanto física como psicológicamente.

No hay que olvidar que la menopausia es algo fisiológico, una caída hormonal que la mayoría de las veces viene acompañada de incomodidades físicas, psicológicas, emocionales y hasta de identidad personal.

Por suerte, una de las artes naturales que ayuda a encajar mejor estos cambios hormonales es la aromaterapia. El uso de aceites esenciales contribuye a una mejora del metabolismo y del bienestar, aunque hay que saber cómo utilizarlos.

¿Qué aceite esencial me conviene?

En Cosmética Natural Casera Shop hemos preparado un listado con cuatro de los síntomas más comunes (tanto en la menopausia como en la premenopausia), y con los aceites más recomendados para cada uno de ellos porque, aunque no te lo creas,  existen numerosos aceites que tienen la capacidad de imitar a la perfección la función de los estrógenos. ¡Toma nota!

  • Alteraciones del sueño. Uno de los problemas más comunes que trae consigo la menopausia es la alteración del sueño, pudiendo llegar a sufrir insomnio. Dos de los principales aceites que ayudan a dormir mejor son el de lavanda y el de sándalo.
  • Los repentinos ataques de calor e incluso las sudoraciones nocturnas pueden llegar a ser terriblemente fastidiosas, pero aceites esenciales como el de limón, ciprés, tomillo, menta, lavanda o salvia ayudan combatirlos.
  • Cambios de humor. Irritación, malestar, bajones repentinos… Con la menopausia, las alteraciones emocionales se pueden llegar a volver parte del día a día. Ponle remedio con ayuda de la lavanda, la salvia, ylang ylang, el aceite esencial de rosa o el de manzanilla.
  • Dolores musculares. Existen ciertos tipos de aceites que ayudan a la relajación muscular, como son la lavanda, la menta, el romero y el tomillo.

Cómo aplicar los aceites esenciales

Es MUY importante que leas esto con atención. Hay quien piensa que por ser un aceite, se puede aplicar sin problema sobre la piel, pero la realidad es otra.

Lo cierto es que dada su pureza, no se recomienda aplicarlos de forma directa sobre la dermis. Lo mejor es mezclarlos con algún aceite vegetal, como el de almendras. Eso sí, ten en cuenta que la concentración máxima para un uso corporal es del 3 % y para un uso facial del 1 %.

También puedes probar a mezclar tu crema con aceites esenciales, y aplicarte el resultado, aunque para este caso deberás humedecer la piel previamente con hidrolato natural a modo de tónico.

Muy importante también saber que no se recomienda su uso ni sobre mujeres embarazadas, ni sobre niños menores de ocho años.

Para más detalles sobre sus usos y precauciones, haz clic aquí.

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