En nuestro cuerpo, a nivel interno, se cumplen una serie de procesos de los que no solemos ser conscientes y los cuales son determinantes en nuestra vida. Desde que nacemos, definen nuestra salud, bienestar y la manera como envejecemos.

Estos procesos internos en nuestro organismo giran en entorno a nuestra alimentación, a nuestra actividad física, a nuestras emociones, pensamientos y a nuestro entorno, entre otros. Son procesos determinantes que marcan nuestro bienestar y la velocidad en que envejecemos.

Más allá de esto, en nuestro medio, existen una gran variedad de efectos dañinos que pueden traer graves consecuencias a largo plazo para nuestro organismo a nivel interno, si no tomamos a tiempo las debidas precauciones.

Uno de estos efectos dañinos para nuestra salud son los llamados radicales libres, de los cuales hablaremos en este post.

¿Qué son los radicales libres?

Se definen como aquellas moléculas capaces de alterar nuestros sistemas biológicos dañando nuestras células, provocando una gran variedad de enfermedades o acelerando nuestro envejecimiento.

Debemos tener claro que, las funciones normales de nuestras células provocan radicales libres que son controlados por los antioxidantes, el problema viene cuando recibimos de nuestro entorno exterior muchos más radicales libres y no los suficientes antioxidantes para controlarlos.

Por ejemplo, la polución ambiental, el tabaco, la radiación y los pesticidas, entre otros, pueden llegar a generar radicales libres causando daños en nuestras células que pueden llegar a ser irreversibles.

contaminación

¿Cómo se producen los radicales libres? 

Estos se definen también como moléculas muy reactivas y que han perdido uno o varios de sus electrones, situación que los lleva a desestabilizarse y a buscar en otras moléculas el electrón o los electrones que les faltan. Al momento de robar a otra molécula estos electrones, la molécula que ha sido desestabilizada pasa a convertirse en radical libre, desatando una reacción en cadena y provocando daños en muchas células.

¿Qué consecuencias tienen los radicales libres?

Cuando nuestro organismo recibe una gran cantidad de radicales libres que no está preparado para combatir, puede llegar a desarrollar una serie de enfermedades crónicas como:

El cáncer, el Parkinson y problemas del corazón, entre otros.

Además, también existen consecuencias en nuestra piel por exceso de radicales libres como, por ejemplo, la indebida exposición al sol sin protección, lo que acelera el proceso de envejecimiento, y deteriora la elasticidad de la piel.

los radicales libres son moleculas

¿Cómo combatir los radicales libres?  

A parte de tener una dieta balanceada y rica en antioxidantes, desde Cosmética Natural Casera Shop te queremos compartir algunos productos efectivos para mantener el brillo y la elasticidad de tu piel al mismo tiempo que combatirás los radicales libres.

-Aceite de Germen de Trigo

Es uno de los más poderosos aceites vegetales antioxidantes y antiradicales libres que causan el envejecimiento prematuro y todo esto gracias a su alto contenido en vitamina E. Esto lo convierte, en uno de los aceites más nutritivos, rico en vitaminas, minerales y aminoácidos esenciales. (Descubre el Aceite de Germen de Trigo)

aceite de trigo       

-Aceite de Rosa Mosqueta

 Este aceite vegetal es capaz de penetrar hasta las capas más profundas de la piel, ayudando a la regeneración celular y a estimular la producción de colágeno. Es ideal como hidratante para la piel, y como producto en tratamientos para heridas, cicatrices, estrías y arrugas.

Más allá de esto, el aceite de Rosa Mosqueta contiene una alta cantidad de antioxidantes y su alto contenido de vitamina A y C ayudan a mejorar la pigmentación de la piel. (Todos los detalles del Aceite de Rosa Mosqueta)

-Aceite de Pepita de Uva

 Se trata de un aceite apto para todo tipo de pieles. Gracias a su alto contenido de procianidina es rico en antioxidantes lo que lo hace ser un aceite perfecto para combatir los radicales libres. Además, regenera, hidrata y devuelve la elasticidad a la piel. (Conoce el Aceite de Pepita de Uva)

-Aceite de Zanahoria

Gracias a su alto contenido en caroteno y vitamina A, el aceite de zanahoria tiene la propiedad de regenerar la piel, ayudando a eliminar las manchas y las cicatrices. Además, contiene un alto grado de antioxidantes que ayudan a prevenir los daños que puedan causar los rayos del sol.

Otros: Vitamina C, Vitamina E, Coenzima Q10, Aceite de Pepita de Frambuesa, extracto e hidrolato de té verde, entre otros.

Estos principios activos, junto con los aceites anteriormente mencionados, pueden llegar a ser un poderoso método de protección contra los radicales libres. Te invitamos a que los descubras todos en nuestra tienda online.

Por último, recuerda que, si tienes algún comentario o pregunta, no dudes en contactarnos, estaremos encantados de atenderte.

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