¿Sabías que la piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo? Cuidarla para que se encuentre en óptimo estado, no sólo conseguirá muchos beneficios estéticos, sino también mejorará muchas de sus funciones.

Es por ello por lo que es muy importante cuidarla en cualquier época del año, ya sea primavera, otoño, verano o invierno, y es precisamente de la piel y de esta última estación que queremos hablar en el post de hoy, sobre cosmética natural para cuidar tu piel en invierno.

Desde Cosmética Natural Casera Shop sabemos que la piel es un órgano metabólicamente activo y que para conservar su vitalidad y elasticidad necesita de elementos que le aporten suficientes beneficios y que le permitan también desarrollar su función de barrera.

Es por esto por lo que hoy te queremos compartir algunos productos de cosmética natural que sin duda ayudarán a que tu piel tenga un excelente aspecto en época de invierno.

¡Así que toma nota y luce una estupenda piel en esta época del año!

Estructura de la piel

Antes de entrar en materia, debemos tener en cuenta que la piel se compone de tres capas que están muy bien diferenciadas:

La epidermis:

Es la capa más extensa. En promedio tiene un milímetro de espesor a excepción de las palmas de las manos y los pies, donde la piel es más gruesa y en los párpados más delgada.

Su función de barrera impermeable está dada por varias capas de células llamadas queratocitos, dispuestas una encima de otras como ladrillos. Se regenera cada dos meses y su función es protegernos de la radiación solar y mantener la piel hidratada.

-La dermis:

Forma la mayor proporción de la piel y constituye el mayor soporte de este órgano. Su espesor varía y puede llegar a unos 4 mm en la espalada. Está constituida por muchas fibras entrelazadas, embebidas de una sustancia denominada «sustancia fundamental».

Existe tres tipos de fibras que constituyen la dermis y que aportan la tersura, la flexibilidad y elasticidad propias de la piel estas son:

a) Fibras de colágeno:

Como principal componente de la dermis son las que aportan firmeza y resistencia a la estructura celular que conforman la piel.

b) Fibras elásticas:

Se encuentran en menor número que las fibras de colágeno, no obstante, su función es muy importante, ya que se encargan de aportar elasticidad a la piel.

c) Fibras de reticulita:

Son muy escasas y se encuentran alrededor de los pelos, uñas, glándulas y de los vasos sanguíneos.

-La hipodermis:

Se trata de la capa más profunda de la piel y su función es aislar el cuerpo del frío y del calor exterior gracias a que está constituida por gran multitud de células grasas.

Por último, la capa cornea es la capa más externa de la epidermis y está en contacto con el exterior. Está constituida por células muertas que son el resultado del último paso en la evolución de las células.

Además, se trata de una capa que se encuentra en constante descamación lo que hace que nuestra piel se renueve constantemente. Su función es la de proteger la piel de la deshidratación, de la radiación solar, así como de factores externos.

¿Cómo afecta el invierno a nuestra piel?

Ahora bien, teniendo en cuanta lo anterior y las funciones que cumple nuestra piel para protegernos, pasaremos a hablar sobre qué factores pueden afectar su vitalidad, elasticidad y flexibilidad.

Las pieles sensibles pueden ser las más afectadas:

Según los expertos del equipo de Dermatología avanzada del Instituto Médico Ricart (IMR) del Ruber Internacional Paseo de la Habana, los cambios estacionales afectan en gran medida las capas de la piel y pueden empeorar patología como la psoriasis, la dermatitis atópica y el acné, siendo las pieles sensibles las más afectadas por esta estación.

Debido a los cambios estacionales, la piel se reseca, lo que conlleva como consecuencia que se afecte su estructura y se vea comprometida su función de barrera que realiza en el cuerpo.

Efectos en la termorregulación corporal:

Otro factor que afecta a la piel en esta época del año son los cambios fisiológicos vinculados con la termorregulación como la vasoconstricción de los capilares sanguíneos dérmicos, que se traduce en la palidez de la piel, tal como lo explica la dermatóloga Adriana Raimondi.

También pueden afectar a la termorregulación de nuestro cuerpo el viento frío, porque hace que el cuerpo pierda más calor, la pérdida de agua y el no usar ropa aislante y permeable.

Enrojecimiento del cutis:

Otra consecuencia del invierno en la piel y que es muy común son los frecuentes enrojecimientos del cutis que se debe por la vasodilatación capilar. Los ambientes con calefacciones y que tienen generalmente poca humedad, pueden llegar a ser muy nocivos para la piel, explica la dermatóloga Raimondi.

Estos efectos se pueden corregir vaporizando agua y bebiendo abundante líquido, evitando las bebidas muy calientes, el exceso de alcohol y los picantes. Además de humectar la piel a diario.

Sequedad cutánea:

Por último, la sequedad cutánea puede ser uno de los efectos más generalizados en época invernal. La también llamada xerosis se presenta cuando las temperaturas y la humedad bajan.

Las bajas temperaturas alteran a la película hidrolipídica de la piel que constituye la barrera impermeable de defensa que nos protege ante las agresiones externas como el calor, el frío, el viento e impide la pérdida de agua transcutánea. En caso de que esta película se afecte, aparecerán molestias debidas a la sequedad.

A parte, existen otros factores del invierno que pueden causar sequedad cutánea como la exposición frecuente a fuentes de calor: calefacción, estufas o chimeneas, etc.

Como hemos mencionado anteriormente, los cambios estacionales pueden afectar a nuestra piel, sin embargo, aquellas personas que ya tienen la piel seca de por sí, debido alguna patología cutánea, pueden ver agravado su malestar sobre todo en esta época del año.

Estas afecciones cutáneas como la dermatitis atópica, la psoriasis, y las pieles sensibles, son más vulnerables en invierno debido a que tienen una barrera cutánea más frágil. Es por esto por lo que, si los hábitos de higiene e hidratación no son los adecuados, esta xerosis puede empeorar.

Cosmética natural para cuidar tu piel en invierno

Aunque sabemos que el frío puede afectar de una u otra forma la barrera de nuestra piel y restarle elasticidad y flexibilidad, en cosmética natural podemos aprovechar los principios activos de las plantas y flores para regenerarla y devolverle su vitalidad.

Es por esto por lo que desde Cosmética Natural Casera Shop te queremos compartir los siguientes productos naturales ideales para hidratar la piel y combatir agresiones externas como el frío.

Hidrolato de Aciano:

El aciano tiene propiedades antiinflamatorias y reafirmantes. En cosmética es muy usado en remedios caseros para pieles cansadas, ojos cansados, irritados e hinchados y para tratar bolsas y ojeras.

Conoce el hidrolato de aciano haciendo clic aquí.

Aceite de Jojoba:

Entre sus características destaca la protección que ofrece a la piel, evitando así su deshidratación y aportándole provitamina A y E. Además, hidrata las capas superiores de la epidermis dejando la piel suave y lisa.

Más información del aceite de jojoba virgen bio aquí.

Aceite esencial Neroli:

Este aceite es reconocido y muy valioso gracias a sus propiedades antiarrugas y antiaging, además posee propiedades regenerantes y reafirmantes.

Produce un efecto calmante en pieles irritadas, enrojecidas o inflamadas. Se recomienda en tratamientos de rosácea y en pieles con acné, ya que regula la producción sebácea.

Descubre el aceite esencial Neroli bio aquí.

Aceite de sésamo:

Se trata de un aceite ideal para nutrir la piel, al mismo tiempo que la hidrata. Es recomendado para tratar pieles secas y zonas del cuerpo agrietadas como los talones y codos.

Posee alto contenido de vitamina E lo que lo convierte en un gran antioxidante.

Toda la información sobre el aceite de sésamo virgen bio aquí.

Manteca de karité:

La manteca de karité tiene propiedades altamente hidratantes, lo que lo convierte en una manteca ideal para pieles escamosas, agrietadas y secas. Se puede aplicar en talones, codos y rodillas o utilizarlo en formulaciones cosméticas.

Echa un vistazo a la manteca de karité haciendo clic aquí.

Recetas de cosmética natural para cuidar tu piel en invierno

A parte de estos productos naturales ideales para proteger y cuidar nuestra piel en invierno, también existen recetas caseras que podemos aprovechar para cuidar la piel y mantener su elasticidad y vitalidad.

¡Toma nota de estas recetas y luce una piel bonita en invierno!

-Crema limpieza facial para piel seca con jabón base: Se trata de una crema de lavado facial recomendado para pieles seca. Ideal para mantener la piel hidratada, suave y protegida.

Todos los detalles de esta receta aquí.

-Crema de contorno de ojos casera: Esta receta permite mantener la zona de los ojos muy hidratada, al mismo tiempo que aumente su elasticidad. Además, controla bolsas y ojeras.

Descubre esta receta aquí.

-Crema de manos para piel agrietada y antimanchas: Con esta fórmula una crema de manos de textura ligera, con buena absorción y con propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes.

Conoce esta receta haciendo clic aquí.

Por último, recuerda que, si tienes algún comentario o pregunta, no dudes en contactarnos, estaremos encantados de atenderte.

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