¿Sabías que en India y en Nepal las nueces del árbol «Sapindus Mukorossi» (árbol de nueces de lavado) son el detergente habitual de todos los días?
Las cáscaras de esta nuez contienen la sustancia SAPONIN, que tiene el mismo efecto que un jabón, de tal forma que en cuanto las cáscaras entran en contacto con el agua, sueltan una solución alcalina altamente eficaz pero 100 % natural.
¿Y qué significa esto? Pues que con las cáscaras de las nueces de lavado podrás sustituir tu detergente normal de la lavadora por una opción totalmente natural. Pero su labor no acaba ahí, y es que con ellas también es posible elaborar gel de ducha, ideal sobre todo para personas con piel muy sensible o personas que no toleran bien los tensioactivos normales.
¿Lo mejor de todo? ¡Es realmente económico

Ingredientes para 440 ml (aprox) de gel de ducha

15 gr Glicerina vegetal 86,5 %
1-2 gr Xantana normal (mejor 1 gr, pero si quieres que el gel salga más espeso, añade otro gramo más)
400 ml Extracto de nueces de lavado (elaborado a partir de 3 x 160 ml agua + 20 gr de nueces de lavado)
30 gotas Aceite esencial naranja

Elaboración

Lo primero que debes hacer es elaborar el extracto de las nueces de lavado, ya que es la base de este gel. Para ello, pon a hervir 160 ml de agua y 20 gr de las cáscaras de las nueces de lavado. Hiérvelo durante 5 minutos y luego déjalo reposar durante una hora.
Pasada la hora, cuela las nueces y guarda el líquido. Vuelve a poner las mismas nueces a hervir añadiendo los 160 ml de agua durante 5 minutos y déjalo reposar durante otra hora más, para después colarlo nuevamente.
Repite el proceso una tercera vez.
Si quieres aprovechar las cáscaras al máximo, puedes triturarlas con la batidora minipimer y añadirlas al final al extracto resultante, aunque si haces esto el gel contendrá pequeños trocitos/grumos. Si quieres evitar esos grumos, tira directamente las nueces.
Deja enfriar el extracto hasta que obtenga una temperatura ambiente.
Una vez conseguida dicha temperatura, ya podrías utilizar el extracto tal cual como gel, pero si quieres que la consitencia a la hora de aplicarlo sea más cómoda, puedes convertirlo en un gel en mayúsculas de la siguiente forma.
Limpia y desinfecta con alcohol todos los materiales y utensilios que vayas a utilizar.
Una vez secos, mide la glicerina en un recipiente con un volumen de 500 ml, añade la xantana y remueve hasta que se haya disuelto la xantana en la glicerina.
A dicha mezcla deberás añadir el extracto (los 3 x 160 ml se deben haber reducido por la cocción a aproximadamente 400 ml). A continuación, remueve con una cuchara.
Si lo quieres más espeso, puedes añadir más goma xantana, volviendo a batir hasta su completa disolución.
Ya solo te faltaría añadir el conservante y los aceites esenciales.
Envasa en un gel de ducha formato botella (como este de aquí, aunque su capacidad es de 200 ml), ¡y listo!
NOTA: Si quieres que el gel haga espuma, aplícalo sobre una esponja y frota.
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