La semana pasada se estuvo celebrando el Día Mundial del Medio Ambiente y como todos los años se habló sobre el uso diario que se le da al plástico, sobre todo, el uso que se le ha dado en estos últimos meses de pandemia. La concientización sobre este material ha sido durante los últimos años una tarea obligatoria por parte de las más importantes organizaciones y autoridades que luchan por la conservación del medio ambiente.

Es por esto que hoy os compartimos uno de los temas que más preocupan en la actualidad a sectores como la cosmética, a científicos y a organizaciones medioambientales y son los llamados microplásticos contaminantes.

¿Sabías que cada año se arrojan alrededor de 9,5 millones de toneladas de plástico a los océanos, de los cuales entre el 15 y el 31% lo conforman los microplásticos contaminantes? Esto trae como consecuencia un enorme conjunto de deshechos que provoca un daño medioambiental sin precedentes,  según datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

¿Qué son los microplásticos y de qué están hechos?

Como su nombre lo indica, los microplásticos son pequeñas piezas de material plástico que causan daños irreversibles en el medio ambiente. Aunque no existe, ni está consensuada, la medida exacta de un microplástico, su tamaño es menor de 5mm, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) que utiliza este parámetro para clasificarlos.

Estas pequeñas piezas están hechas principalmente de:

  • Polietileno, aparece como Polyethylene (PE).
  • Polipropileno, suele aparece como Polypropylene (PP).
  • Polietileno glycol, suelen aparecer como PEG- seguida de un número, por ejemplo PEG-32.
  • Polimetacrilato de metilo (PMMA).
  • Tereftalato de polietileno (PET).

¿Pero por qué son tan nocivos y cómo pueden impactar negativamente a las personas?

Los microplásticos se encuentran presentes en nuestras vidas, en nuestro día a día, pero principalmente están en ríos, lagos y océanos; Provienen de una infinidad de fuentes de productos de uso cotidiano como la ropa, productos cosméticos, productos de limpieza, neumáticos, envases, guantes, mascarillas, deshechos de multitud de procesos industriales que se van degradando día a día hasta convertirse en fragmentos muy pequeños que van directamente al medio ambiente.

Sin embargo y para ponernos en contexto, estas pequeñas partículas contaminantes, no sólo impactan negativamente a nuestro planeta, sino también nuestra salud a través del aire, de productos cosméticos no certificados y de los alimentos, entre otros.

¿La razón? Los microplásticos pueden estar presentes en diversos productos de cuidado e higiene personal como en geles de ducha, en exfoliantes (90% de su composición), en algunos detergentes, de los cuales sus residuos, al ser partículas tan diminutas, van directamente al mar, en donde posteriormente pueden llegar a ser consumidos por animales, los que a su vez pueden ser consumidos por personas.

¿Qué medidas podemos adoptar para mejorar esta situación?

A nivel de consumidor podemos comenzar por reducir la compra de productos plásticos como la ropa con fibras sintéticas como el poliéster, envases, entre otros.

En cuanto a productos personales y cosmética, hay muchas alternativas, pero la mejor opción es el uso de cosmética natural con un certificado que los acredite (BioVidasana, Soil Association, BDIH, Ecocert, Natrue).

Desde Cosmética Natural Casera Shop te queremos compartir varias opciones que podemos usar para evitar el uso del plástico en nuestro día a día, como son:

  • El uso de exfoliantes naturales hechos con plantas molidas, los cuales puedes ver aquí.
  • El uso de cepillos de dientes biodegradables, como los cepillos de dientes de bambú. Puedes verlos aquí
  • El uso de champús naturales para el cabello hechos con productos naturales, en vez del uso de champús tradicionales que son envasados en plástico. Descúbrelos aquí
  • En cuanto al cuidado de la piel, usar productos naturales sin residuos. Encuentra estos cuidados aquí
  • Usar bolsas reutilizables en el trabajo, en la casa o para ir al supermercado.
  • Usar detergentes ecológicos para lavar la ropa y para la limpieza del hogar que no sean tan agresivos. Míralos aquí
  • Cambiar los envases de plástico por los de cartón. Puedes verlos aquí
  • Reciclar, en la medida de lo posible, los envases de plástico.

En resumen, estas y otras alternativas podemos adoptar y poner en práctica para mejorar la situación actual del planeta. Tengamos en cuenta que la reducción de la contaminación plástica implica en gran medida a los gobiernos, pero también nos implica a todos nosotros en tanto podamos contribuir a la reducción de su uso cotidiano.