crema de karité casera

Esta crema corporal tiene una textura espumosa tipo mousse y es perfecta para el cuidado de la piel seca y escamosa. Para hacerla solo se necesitan un par de pasos, sin fase acuosa y sin necesidad de utilizar emulsionante.
Si quieres reducir un poco el brillo de la piel, puedes añadir seda en polvo.
¡Sigue leyendo y anímate a probarla!

Ingredientes para  150 ml (aprox)

FASE 2
35 gr Manteca de karité
33 gr Manteca de cacao

FASE 2
1,5 gr Polvo de seda (opcional)
3,5 gr Extracto de gingko
1,5 gr Vitamina E
8 gotas Aceite esencial de sándalo (Santalum album)
10 gotas Extracto de vainilla 25 %

Elaboración

Desinfecta con alcohol todos los envases y utensilios antes de empezar.
Mide los aceites de la Fase 1 y funde el aceite de coco al baño maría. Una vez esté todo fundido, apártalo del baño maría e introduce las mantecas de Fase 2. A continuación, remueve hasta que se haya fundido e introduce el vaso en otro recipiente con cubitos de hielo.
Empieza a batir con la batidora de varilla y no pares hasta que consigas la textura de una crema espesa.
Cuando se haya enfriado a temperatura ambiente, introduce los ingredientes de la Fase 3 y continúa batiendo. El tiempo que tardes hasta conseguir la crema espesa dependerá de lo rápido que consigas enfriar los aceites fundidos con los cubitos. En nuestro caso, estuvimos batiendo unos 15-20 minutos.
Tal y como puedes ver en la foto, la textura resultante es muy cremosa, parecida a las de un yogur (¡dan ganas de comérselo!).

 

¿Te ha parecido útil e interesante esta receta?
Recuerda que todos los ingredientes mencionados los encontrarás en nuestra tienda online.