La tirantez, la aspereza, la descamación o la sensación de que la piel necesita crema con frecuencia son características habituales de la piel seca. Pero para cuidarla correctamente conviene entender primero qué la diferencia de una piel deshidratada: la piel seca presenta principalmente una menor disponibilidad de lípidos, mientras que la deshidratación hace referencia a una falta de agua.
Por eso, el cuidado de la piel seca no consiste simplemente en aportar agua. El objetivo es proporcionar emoliencia, favorecer una barrera cutánea en buenas condiciones y ayudar a limitar la pérdida de agua. Si, además, esa piel está deshidratada, los ingredientes humectantes pueden completar la fórmula.
En esta guía te explicamos qué necesita realmente una piel seca, cómo distinguirla de una piel deshidratada y qué ingredientes cosméticos pueden resultar interesantes para tus formulaciones caseras.
Piel seca y piel deshidratada: ¿son lo mismo?
No. Aunque ambos términos se utilizan a menudo como si fueran equivalentes, describen situaciones diferentes.
La piel seca es un tipo de piel caracterizado principalmente por una producción o disponibilidad insuficiente de lípidos en la superficie cutánea. Puede sentirse áspera, tirante, poco flexible y presentar descamación. El envejecimiento, los factores genéticos y ambientales, así como determinados hábitos de cuidado pueden intensificar estas características.
La piel deshidratada, en cambio, es un estado en el que falta agua en las capas superficiales de la piel. Puede ser temporal y aparecer en cualquier tipo de piel, incluida una piel grasa, mixta o seca.
Esto significa que una piel seca puede estar bien hidratada o presentar deshidratación. Del mismo modo, una piel con suficiente producción de sebo puede estar deshidratada. Distinguir ambos conceptos ayuda a elegir mejor los ingredientes y la textura de una fórmula.

¿Por qué se seca la piel?
La capa más externa de la epidermis, el estrato córneo, está formada por células rodeadas por una matriz rica en lípidos. Esta estructura desempeña un papel esencial en la función barrera: ayuda a proteger la piel frente al entorno y a limitar la pérdida de agua hacia el exterior.
En la piel seca, la menor disponibilidad de lípidos hace que la superficie cutánea tenga menos emoliencia y pueda resultar más áspera y tirante. Además, cuando la barrera cutánea funciona de forma menos eficiente, el agua puede perderse con mayor facilidad.
La predisposición individual influye en el tipo de piel, pero determinados factores pueden acentuar la sequedad. Entre ellos se encuentran el frío, el viento, la baja humedad ambiental, la edad, las duchas muy calientes, una limpieza excesiva o el uso de productos de higiene demasiado desengrasantes.
Por tanto, cuidar una piel seca significa principalmente aportar lípidos y emoliencia, respetar la barrera cutánea y ayudar a reducir la pérdida de agua. Si además existe deshidratación, habrá que prestar también especial atención a la fase acuosa y a los ingredientes humectantes.

Los tres pilares del cuidado de la piel seca
En una formulación para piel seca pueden combinarse ingredientes con funciones diferentes. Los emolientes y los componentes con efecto oclusivo tienen especial importancia porque actúan sobre las necesidades características de este tipo de piel. Los humectantes complementan el cuidado, sobre todo cuando también existe deshidratación.
1. Emolientes: aportan suavidad y flexibilidad
Los emolientes ayudan a suavizar la superficie cutánea, mejoran su flexibilidad y reducen la sensación de aspereza. Muchos aceites y mantecas vegetales cumplen esta función y son especialmente interesantes en formulaciones para piel seca.
Aceites como jojoba, argán, almendras, aguacate, albaricoque o macadamia, así como mantecas como la de karité, presentan composiciones y texturas diferentes. La elección dependerá del tipo de producto y del tacto final que se quiera conseguir.
El aceite de jojoba virgen, por ejemplo, es rico en ésteres de cera y proporciona emoliencia con un tacto relativamente ligero.
2. Oclusivos: ayudan a reducir la pérdida de agua
La piel pierde agua de forma natural hacia el exterior mediante la denominada pérdida transepidérmica de agua o TEWL. Los ingredientes con efecto oclusivo forman una película sobre la superficie cutánea que ayuda a disminuir esta pérdida.
Mantecas y ceras son ejemplos de materias primas que pueden aportar cierto efecto oclusivo dentro de una formulación. En una piel seca pueden complementar a los emolientes y contribuir a mantener el confort cutáneo.
3. Humectantes: ayudan a captar y retener agua
Los humectantes son sustancias capaces de captar y retener agua. Son especialmente útiles para favorecer el contenido de agua del estrato córneo y adquieren mayor importancia cuando una piel seca presenta además deshidratación.
Entre los ingredientes utilizados en formulaciones hidratantes encontramos la glicerina, el ácido hialurónico, la urea, la betaína, el pantenol y activos como Aquaxyl, que combina diferentes derivados de azúcares.
La glicerina vegetal 99 % es un humectante muy versátil y soluble en agua que puede incorporarse a la fase acuosa de cremas, lociones, geles y otros productos cosméticos.
También el ácido hialurónico se utiliza por su afinidad por el agua. Puede formar parte de sérums, geles y emulsiones en los que se busca una función humectante.
La combinación concreta dependerá de las necesidades de la fórmula: una piel seca necesita principalmente apoyo lipídico y emoliencia; si además está deshidratada, tiene sentido reforzar también la acción humectante.
¿Qué ingredientes son interesantes para la piel seca?
No existe un único ingrediente imprescindible. Lo más útil es elegir materias primas según la función que deben cumplir dentro de la fórmula.
Aceites vegetales
Aportan lípidos y actúan principalmente como emolientes. Su composición varía considerablemente de un aceite a otro, por lo que pueden seleccionarse según el tipo de formulación, la estabilidad y el tacto deseado.
Mantecas vegetales
La manteca de karité, la manteca de cacao y otras mantecas aportan emoliencia, consistencia y un efecto protector especialmente interesante en productos destinados a zonas muy secas.
Ceramidas
Son componentes naturales de la matriz lipídica del estrato córneo. En cosmética pueden incorporarse a formulaciones orientadas al cuidado de la barrera cutánea.
Glicerina
Es un humectante clásico que ayuda a captar y retener agua. Resulta especialmente interesante cuando la piel seca presenta además deshidratación.
Ácido hialurónico
Es un polisacárido con afinidad por el agua que se utiliza principalmente por su función humectante.
Aquaxyl
Aquaxyl es un activo hidratante compuesto principalmente por tres derivados de azúcares: xylitylglucoside, anhydroxylitol y xylitol. Esta combinación, conocida como XAX, resulta especialmente interesante cuando una piel seca presenta además deshidratación.
A diferencia de los aceites y mantecas, Aquaxyl no aporta lípidos, sino que complementa la parte humectante de la fórmula. La combinación XAX ha sido estudiada por su relación con diferentes mecanismos implicados en la hidratación y la función barrera de la piel, incluida la pérdida de agua transepidérmica (TEWL).
Un estudio publicado en 2023, que incluyó modelos in vitro y ex vivo y un ensayo in vivo con 25 mujeres con piel seca, analizó parámetros relacionados con la hidratación, las ceramidas, el ácido hialurónico y la pérdida de agua transepidérmica. También se estudió una combinación de 1,5 % de XAX y 1,5 % de glicerina.
Otro estudio realizado mediante espectroscopia Raman investigó Aquaxyl al 2 % y observó cambios en diferentes parámetros relacionados con el contenido y la retención de agua en el estrato córneo en un modelo in vitro.
Por tanto, Aquaxyl puede ser una opción interesante en cremas, sérums y otras formulaciones para piel seca cuando, además de aportar lípidos y emoliencia, se quiere reforzar la parte humectante de la fórmula.
Estudios sobre Aquaxyl
Garcia C., Valin E., Hernandez E., Kern C., Roso A. (2023). Effect of a Simple Sugar-based Ingredient on Skin Moisturization: Biological Mode of Action and Clinical Effects. Asian Journal of Beauty and Cosmetology, 21(1), 13–27. DOI: 10.20402/ajbc.2022.0051.Consultar el estudio completo
Fluhr J. W. et al. (2023). Glycerol and natural sugar-derived complex modulate differentially stratum corneum water-binding properties and structural parameters in an in vitro Raman-desorption model. Journal of Biophotonics, 16(1), e202200201. DOI: 10.1002/jbio.202200201.Consultar el estudio completo
Urea
Forma parte del factor natural de hidratación (NMF) de la piel. Según la concentración utilizada, puede desempeñar diferentes funciones; en formulaciones hidratantes ayuda a mantener el contenido de agua del estrato córneo. Estudios clínicos con formulaciones que contienen urea han mostrado mejoras en la hidratación y en parámetros relacionados con la función barrera. En un estudio mediante espectroscopia, una formulación con un 10 % de urea y otros componentes del NMF mejoró el gradiente de agua del estrato córneo hasta una profundidad de 15 μm frente al vehículo.
Más información: consultar el estudio científico
Pantenol
El Pantenol (D-Pantenol Provitamina B5) 75 % es un ingrediente habitual en productos para la piel y el cabello. Además de su función humectante, se ha estudiado su efecto sobre la función barrera. En un ensayo humano aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, siete días de aplicación tópica de dexpanthenol aumentaron la hidratación del estrato córneo y redujeron la pérdida de agua transepidérmica (TEWL).
Más información: consultar el estudio científico
Betaína
Es un humectante que puede incorporarse a diferentes formulaciones para ayudar a mantener el equilibrio de agua en la superficie cutánea.
¿Qué aceites son adecuados para la piel seca?
Los aceites vegetales pueden ser grandes aliados de una piel seca porque aportan lípidos y emoliencia. Sin embargo, no todos tienen la misma composición ni ofrecen el mismo tacto, por lo que conviene elegirlos en función de la fórmula.
- Aceite de jojoba: de tacto relativamente ligero y buena estabilidad.
- Aceite de almendras: muy utilizado en productos corporales y aceites de masaje.
- Aceite de aguacate: de tacto más rico, interesante para formulaciones destinadas a piel seca.
- Aceite de argán: utilizado con frecuencia en cosmética facial y capilar.
- Aceite de macadamia: aporta emoliencia y un tacto agradable en cremas y productos corporales.
- Aceite de albaricoque: una opción de tacto ligero para formulaciones faciales.
La elección dependerá también del resto de ingredientes y de la textura final que se quiera conseguir.
¿Un aceite hidrata realmente la piel?
Esta pregunta es importante porque ayuda a entender la diferencia entre piel seca y piel deshidratada.
Un aceite no aporta agua a la piel.
Los aceites vegetales están formados principalmente por lípidos. Su función cosmética es sobre todo emoliente: ayudan a suavizar la superficie cutánea y, según la formulación, pueden contribuir a reducir la pérdida de agua.
Por eso, un aceite y una crema no cumplen exactamente la misma función. Una emulsión contiene una fase acuosa y una fase oleosa, lo que permite combinar ingredientes humectantes con aceites, mantecas y otros componentes lipídicos.
Para una piel seca, la fase lipídica tiene especial relevancia. Si esa piel está además deshidratada, combinarla con una fase acuosa y humectantes permite abordar ambas necesidades.
Errores frecuentes al cuidar una piel seca
Una rutina demasiado agresiva puede intensificar la sequedad. Estos son algunos errores habituales:
En formulación cosmética, más cantidad de un ingrediente no significa necesariamente mejores resultados. Cada materia prima debe utilizarse dentro de su rango de uso recomendado y teniendo en cuenta el conjunto de la fórmula.

¿Crema, sérum o aceite para piel seca?
Cada formato cumple una función diferente y puede tener su lugar dentro de una rutina.
Un sérum acuoso permite incorporar principalmente ingredientes solubles en agua, entre ellos humectantes. Un aceite o bálsamo anhidro aporta sobre todo componentes lipídicos y emoliencia. Una crema o emulsión combina una fase acuosa y una fase oleosa, por lo que permite reunir ambas estrategias en una sola fórmula.
Para una piel seca, una emulsión con una fase lipídica adecuada puede resultar especialmente completa. Si además existe deshidratación, puede incorporar humectantes en la fase acuosa para atender también esa necesidad.
Te recomendamos estas recetas:
Si quieres poner en práctica estos cuidados, estas recetas están formuladas específicamente pensando en las necesidades de la piel seca:
Bodymilk con aloe vera y aceite de pepita de frambuesa. Una emulsión corporal muy completa que combina glicerina y pantenol con una fase lipídica rica en aceites de jojoba, macadamia, nuez, amaranto y pepita de frambuesa. Una buena opción cuando quieres combinar humectantes y emolientes en un mismo producto.
Crema de noche para piel seca con harina de avena. Su fase oleosa reúne aceite de almendras, aceite de argán y manteca de cupuaçu, mientras que la fórmula incorpora además avena coloidal e inulina. Una combinación especialmente pensada para aportar emoliencia y complementar el cuidado nocturno de la piel seca.
Crema de día para piel seca con crema base. Una receta sencilla a partir de crema base enriquecida con aceite de aguacate, que aporta la parte lipídica, y pantenol y ácido hialurónico liposomado, que complementan la fórmula con su función humectante.
Manteca corporal con aceite de coco para piel seca. Una fórmula especialmente rica gracias al aceite de coco, la manteca de cacao y el aceite de almendras. A diferencia de una manteca anhidra, esta receta contiene también una fase acuosa con glicerina, pantenol y urea, combinando así ingredientes emolientes y humectantes.
Leche limpiadora para piel seca y sensible. Pensada para una limpieza suave sin tensioactivos, combina aceite de jojoba, aceite de caléndula y manteca de karité con glicerina e hidrolato de manzanilla. Una alternativa interesante cuando quieres evitar que la propia limpieza resulte demasiado desengrasante.
Gel de ducha con jabón base para piel seca. Para adaptar también la limpieza corporal a la piel seca, esta receta enriquece el jabón base con pantenol, extracto de avena y aceite de aloe vera, incorporando ingredientes de cuidado a un producto de aclarado.
¿Y los remedios caseros para la piel seca?
Además de elegir una rutina cosmética adecuada, algunos cuidados muy sencillos pueden ayudar a reducir la tirantez y mejorar el confort de la piel seca.
Mascarilla o baño de avena coloidal para la piel seca
La harina de avena coloidal es una opción especialmente interesante para acondicionar la piel seca. Además de su uso tradicional en este tipo de piel, se ha investigado su relación con la función barrera. En estudios experimentales se han observado efectos sobre mecanismos relacionados con la diferenciación epidérmica, las uniones celulares y la regulación de lípidos. En un estudio clínico con 50 mujeres con piel seca moderada a severa, una loción con avena coloidal mejoró la sequedad, la hidratación y parámetros relacionados con la barrera cutánea.
Más información: consultar el estudio científico
Después del baño, aplica tu crema o producto emoliente para evitar que la piel quede tirante.
Mascarilla con avena coloidal para piel seca. Una receta sencilla en polvo que combina avena coloidal, arcilla rosa y leche de cabra en polvo. Se prepara justo antes de usar añadiendo agua y está especialmente indicada para proporcionar un cuidado suave a la piel seca y sensible
Aceite vegetal sobre la piel húmeda
Después de la ducha, sin secar completamente la piel, aplica unas gotas de un aceite vegetal y masajea suavemente. Jojoba, almendras o aguacate son algunas opciones.
El truco está precisamente en no esperar a que la piel esté completamente seca: el aceite no aporta agua, pero aplicado sobre la piel todavía húmeda proporciona emoliencia y ayuda a reducir la pérdida de esa humedad.
Manteca de karité para codos, talones y otras zonas muy secas
En pequeñas zonas especialmente secas puedes aplicar una cantidad reducida de manteca de karité y masajear hasta distribuirla. Su textura rica la hace especialmente adecuada para zonas como codos, rodillas, manos o talones.
También puedes aplicarla por la noche en manos o pies y utilizar después guantes o calcetines de algodón para mantener el producto sobre la piel durante más tiempo.
¿Cuándo deberías consultar a un profesional?
La sequedad ocasional puede intensificarse por factores ambientales o por determinados hábitos de cuidado. Sin embargo, si la sequedad es persistente, aparece acompañada de picor intenso, inflamación, grietas, lesiones o molestias importantes, conviene consultar con un profesional sanitario para determinar la causa.
La cosmética puede ayudar a cuidar y mantener la piel, pero no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de una enfermedad cutánea.

Hola, mi gente guapa de cremas caseras. Pensé que ibais a poner una receta. Os comento, hago muchas recetas para la piel del cuerpo envejecida y deshidratada, tanto sea por edad, como por efectos ambientes. la buena cuestión es que nada funciona, al principio, aparentemente, está hidratada, pero a medida que va absorbiendo, se queda igualmente seca e envejecida. Siempre hablo de la piel del cuerpo, la facial, nada que ver con lo que estoy comentando. me iría bien la profesionalidad vuestra y me recomendarais una receta para este problema, que lo es y mucho.
Muchísimas gracias, por leerme.